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El mundo es para recorrerlo, mejor en compañía. Y la vida… también.

Crucero Statendam. 2-6-12 Navegación. 3-6-12 Desembarco en Vancouver

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2-6-2012  Día de navegación.

Pronóstico: lluvioso

Temperatura 10-12ºC

Vuelve a amanecer lloviendo.

Ultimo día del crucero y, como siempre, lo dedicamos a pasear por el barco, las últimas compras, y a hacer el equipaje.

A mediodía cuando estábamos en el camarote, notamos que el barco estaba completamente parado. Miramos por la ventana y, efectivamente, no se  movía.

No oímos nada por megafonía, ni había nadie por el pasillo a quién preguntar, por lo que subimos hacia la recepción para ver si nos enterábamos del problema. Allí una cola de pasajeros esperaban para cerrar o verificar su cuenta de a bordo, sin ninguna señal de que ocurriera algo preocupante.

Seguimos paseando, y ni en la en la cubierta de paseo ni en la de la piscina había señales de que existiera algún problema. Por ello, nos volvimos al camarote para seguir con el terrible asunto de hacer las maletas.

Al rato, el barco vuelve a ponerse en marcha, por megafonía comentan algo, que no entendemos bien y, en apariencia, no había pasado nada. (Luego preguntamos y parece ser que era para que subiera el práctico una vez que entramos en aguas de Canadá).

Poco a poco se fue quedando un día espectacular de bonito. Con un sol espléndido que infiltrado entre las muchas nubes que quedaban iba creando unas luces y cielos preciosos. Aprovechamos para dar unas vueltas por la cubierta de paseo, y disfrutar de la tarde ya que en todo el crucero no habíamos tenido ni un momento sin lluvia.

¡Y, cómo no! hice montones de fotos de mi gran pasión: los cielos y nubes.

 

Nos acercamos a la recepción para hablar con Juan  Carlos Fernández, el supervisor de la recepción, ya que tenemos alguna duda respecto a las maletas para desembarcar mañana. Como es un día complicado no conseguimos hablar con él hasta poco antes de ir a cenar. Quedamos en vernos tras la cena, ya que no tiene aún las respuestas del capitán a las preguntas que le pasó de mi parte, y piensa que entonces ya las habrá conseguido.

Fuimos hacia la puerta del Rotterdam, en dónde habíamos quedado para cenar con unos amigos y despedirnos de ellos.

Estando esperándolos, empezamos a notar que nos íbamos hacia un lado. El barco dio un viraje brusco y empezaron a caerse todos los platos y copas de las mesas del restaurante. Nosotros tuvimos que buscar a dónde agarrarnos ya que materialmente nos caíamos. Por los ventanales que teníamos enfrente, que rodean toda la popa del barco, veíamos que en el lado izquierdo solo se ve cielo, y en el derecho solo mar. Los camareros se miraban unos a otros y se encogían de hombros sin decir nada. Mi marido me dijo que le parecía algo muy serio. Los platos y vasos continuaban cayendo con gran estruendo, y tuvimos que sujetar a varios pasajeros mayores que iban a caer al suelo. De pronto, el barco empieza a enderezarse y los camareros entran en acción rápidamente, recogiendo todo lo del suelo unos y, otros, dirigiéndose a los que esperábamos en la puerta. Preguntamos a los camareros y ninguno nos da ninguna explicación, hablan de corrientes, de sortear algún gran animal…

Llegan nuestros amigos, sin ninguna preocupación. A ellos les ha pillado en el camarote, que es interior, y lo único que han sentido es que, en el viraje, el movimiento brusco les ha tirado sobre la cama, pero nada más. Dicen que han visto esta tarde zonas en las que flotaban grandes troncos alrededor del barco… Realmente, creo que yo no fui consciente, en ningún momento, de lo espantoso que hubiera sido el que el barco volcase, y no me asusté demasiado. Menos mal.

Repuestos del susto, sobre todo, por la celeridad en que todo el restaurante adquirió su ambiente normal, nos sentamos a la mesa que nos indica el maître, y nos dispusimos a disfrutar de la cena, que ese día era de cocina internacional.

Cenamos:

–  Aperitivo: rollitos de primavera, de Thailandia

– Primer plato: Guiso argentino: sopa con verduras y mucho pimentón picante; resultaba muy poco agradable de comer y luego fue indigesta. Ensalada de setas chinas: demasiada lechuga y pocas setas, que además estaban muy troceadas, la salsa era como de vinagre balsámico muy fuerte.

– Segundo plato: Cordero asado con cuscús, alubias rojas, verdura salteada, salsa de canela. Un plato quizás muy contundente, pero con una mezcla de sabores muy acertada. Filetes de pato, sobre espinacas cocidas casi crudas, con flan de arroz. Bueno.

–  Postre: Tarta Cheescake Big Apple: tarta de queso con rodajitas de manzana, finas y cocidas con azúcar, sobre ella. Alaska Gold Rush: bizcocho, helado de vainilla y chantilly con crema de frambuesas sobre todo ello.

Tras la cena, volvimos a intentar ver a Juan Carlos Fernández, de la recepción, pues al día siguiente con el lío del desembarque no nos parecía que pudiésemos despedirnos de él.

Logramos verle y, como siempre, fue todo amabilidad en atendernos con las dudas del equipaje. Me dijo que el capitán no le había mandado las respuestas a mi pequeña entrevista, y que me las reenviaría a mi correo electrónico en cuánto las tuviese.

Le preguntamos sobre el susto del barco y nos respondió que habría sido por alguna fuerte corriente de las muchas que hay en la zona…

Me fotografié con él, y tras una despedida afectuosa en la que le comenté que siempre recordaremos su amabilidad y buen trato, nos fuimos a la cama, porque había que levantarse muy temprano para desembarcar, ya en Vancouver.

 

Juan Carlos y el capitán cumplieron su palabra, y al día siguiente tenía en mi correo las respuestas de la mini-entrevista, así como una nota amabilísima de Juan Carlos.

Buenas tardes,

Espero hayan tenido una magnifica experiencia con nosotros a bordo del ms Statendam y esperamos verlos de nuevo en alguno de nuestros barcos.

A continuación están las respuestas de nuestro Capitán, no quise traducirlas ya que quiero que sean de su propia escritura lo que a continuación el nos responde.

Si tienen alguna duda o necesitan ayuda me pongo a sus órdenes como siempre.

Sinceramente,

Carlos Fernandez

Guest Relations Supervisor

Hess we Can and Hess we do.

Good evening Captain,

Just received some questions for you that has to be translate and if you have time to answered them that way I can send them to the guests personal e-mail.

Ø  Is it hard to be so much time away from home?

No, my wife and I have both been in the cruise industry for 30 years and we love the sea. Our life revolves around it. It is harder to be

away from the sea than to be away from home.

Ø  During your holidays do you travel as well?

Yes, we make on average two cruises each year with the competition, to see their ships and sample their product. Every time a different ship

sails from England during my vacation time we try to sail on it.

Ø  You write in your blog about sites you have visited, are this on you holydays or while you are on the ship?

I maintain a daily blog while sailing, as the many readers enjoy seeing the cruise from a captain’s perspective. I add historical content to my blog

During my vacation time, as I am also the company historian. (www.captainalbert.com)

Ø  Any advise you recommend when writing about cruise ships.

It is the best way of travelling as far as I know. Important is to review the deck plan before you select your cabin. List what you are looking for

first and then select the cabin. 

Ø  Any advise you recommend when writing in a blog.

Do your home work before sailing. The more you know about the ports you visit before you come on board, the more you know about the area you

will sail through before you start your cruise, the more enjoyable and satisfying it will be.

Thank you and regards,

Capt. Albert J. Schoonderbeek

Master ms Statendam

3-6-2012 Llegada y desembarco en Vancouver.

Nos levantamos temprano para desayunar tranquilamente.

Nuestro grupo para desembarcar fue de los últimos y, cuándo le nombraron por megafonía, fuimos saliendo del barco, como siempre, apenados porque se acababa el crucero y los buenos momentos pasados en él.

Nuestras maletas estaban esperándonos en la zona de la terminal a la que llegamos sin problemas.

En el último tramo de la pasarela, una mirada con cariño para el barco como despedida, y el deseo de poder volver a navegar con él en poco tiempo.

Nos esperaban los días en Vancouver que eran la continuación de nuestro maravilloso viaje.

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Autor: viaja2/viaja2Photography

Me llamo Mariángeles, me gusta viajar, salir con nuestros amigos a recorrer la ciudad y cenar en algún sitio que aún no conozcamos, y cocinar nuevas recetas en las cenas que preparamos para ellos en nuestra casa. También la fotografía, pero soy un fotógrafo que aún no lo es por estar todavía aprendiendo. De todo ello trata este blog. Muchas gracias por visitarlo.

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