Viaja2

El mundo es para recorrerlo, mejor en compañía. Y la vida… también.

Cuzco- Chinchero- Maras – Moray- Cuzco (Fiesta del Corpus Christi)

Deja un comentario

La noche anterior, nos sorprendió encontrar en la mesilla de noche del hotel tapones para los oídos, y habíamos preguntado por ellos en la recepción. Nos dijeron que muy cerca había varias discotecas y los fines de semana el ruido en la calle había molestado a algunos clientes, que protestaron por no poder dormir, por eso ponían los tapones en la habitación. También nos comentaron que si nos molestaba el ruido, al día siguiente podríamos volver a cambiar.


Como estábamos muy contentos con la habitación pensamos pasar esa noche y, luego, ya veríamos.
Hubo ruido, pero no insoportable, y pudimos dormir perfectamente.

Por la mañana teníamos la excursión a Maras y Moray, sitios que no queríamos dejar de visitar. Inexplicablemente no estaba incluido Chinchero, nos dijeron que se visitaba a la vuelta del Valle Sagrado, cuándo se vuelve ese día a dormir a Cuzco, (aunque yo había visto anuncios de alguna excursión que lo incluía).

Nos recogieron pronto pues la excursión es de medio día.
Nada más iniciarla, el guía dijo que iríamos a Chinchero a un taller de teñido de lanas. Me pareció una gran noticia ya que pensaba que nosotros no podríamos ir en otro momento; creí que visitaríamos el pueblo después del taller, y me puse tan contenta… aunque la realidad no fue así.

Hacía un día precioso, todavía con frío, pero con un sol increíble. Nada más salir de Cuzco empezamos a ver montañas y nevados que nos acompañarían todo el día.

Cuzco está rodeado de tres cordilleras con muchos nevados, con bellos paisajes cerca de la ciudad y de fácil acceso desde ella:

-Cordillera de Vilcabamba: Es la zona central de Los Andes, con 100 km. entre los ríos Apurimac y Vilcanota. Tiene 7 nevados de entre 5.000 y 6.200 metros, entre ellos el Salcantay de 6.271 y el Huayanay de 5.400. Estos nevados son referidos por los cronistas del siglo XVI, cuando mencionan el escenario de la resistencia inca iniciado por Manco Inca. El área incluye ciudades como Vilcabamba y Machu Picchu, y fue el último refugio inca en la conquista española del s. XVI.

-Cordillera Vilcanota: Uno de los ramales meridionales de la cordillera oriental de los Andes, y cordillera sagrada para los incas. 90 km. bordeando la laguna Sibinacocha, con 6 nevados desde 5.000-6.300 metros, como el Ausangate 6.336.

-Cordillera Urubamba: cadena oriental de los Andes centrales, 75 km. en el margen derecho del río Urubamba, en el costado norte del Valle Sagrado de los incas.

Chinchero: Llegamos muy pronto a Chinchero .Está a 28 kms. de Cuzco, construido sobre un asentamiento inca. Situado entre dos lagunas naturales, a 3.7620 msnm. y junto a los nevados Salkantay, Verónica y Soray. Tiene una iglesia colonial construida sobre un edificio inca. Hablan quechua.
Los pobladores nativos con coloridos trajes, bajan de sus comunidades los domingos y en la plaza principal intercambian productos como los famosos textiles de Chinchero. En este pueblo, con comunidades unidas que preservan la cultura andina, se ha podido conservar un patrimonio de extraordinario valor, que se expresa tanto en la textilería como en las prácticas agrícolas comunitarias. En los talleres de las asociaciones de artesanas se muestra diariamente todo el proceso del tejido, desde el lavado de la lana, hasta el producto final.

Entramos en uno de estos talleres (en un patio de una vivienda, bastante modesta) y una artesana vestida con su traje típico, nos enseñó y explicó, con mucho desparpajo, todo este proceso sentándonos alrededor de ella, y tras ofrecernos un té calentito porque aún hacía allí mucho frío.
Lavan primero la lana con una raíz que tiene saponaria y encuentran en zonas pedregosas del alrededor. Se seca, se hila con rueca y se hace madejas que se tiñen con maíz morado, cochinilla, flores… Como fijador utilizan tierra volcánica. Tejen la lana en antiguos telares de cintura, y la pieza se puede saber que está tejida en ellos porque es igual el dibujo del derecho que del revés. Los dibujos son esquemáticos y de diseños y colores ancestrales: zig-zag: montañas, círculos: lagunas, amarillos para el maíz, verdes-tierra, azules-cielo. Son prendas muy caras.
Una vez hecha la demostración, nos invitó a ver sus tejidos y prendas hechas con las lanas que tenían allí mismo. Compramos un par de gorros y un chal que, luego en Cuzco, vimos iguales en varias tiendas, más baratos.
Aunque fue una experiencia bonita que nos gustó, nos dio mucha rabia que se aprovecharan de esa manera del turista, clavándole en el precio. Y nos disgustó más aun, que no fuimos al pueblo ni a la plaza a ver la zona arqueológica de Chincheros.

Maras: Pasamos por el centro del pueblo de Maras sin parar en ningún sitio del pueblo. Una pena, pues fue un poblado importante durante el virreinato, fundado por los españoles en 1556. Está a 3.300 m.s.n.m. Lo más llamativo son la iglesia y las casonas coloniales que conservan escudos en sus fachadas. Están hechas de adobe, pintadas de blanco y con las ventanas azules. Los dinteles de la puerta de entrada son de piedra, con la fecha de la construcción de la casa y, algunas, con escudos sobre ellos.

A 10 km. del pueblo están las salineras en las que hay más de 3.000 pozos de sal. Cada familia tiene algunos, pero si dejan de trabajarlos, pasan a la comunidad. Manantiales de agua caliente disuelven las sales y minerales bajo tierra, y salen a la superficie con ellos. Se deja evaporar el agua y se retira la sal.

Esta sal ya tiene yodo. Los pozos son de unos 5 metros y se cubren de arcilla, el agua llega por canales que se cierran o abren según la necesidad, y se llenan con unos 10 cm. de agua que se evapora en 3-4 días.

De cada pozo se sacan unos 1.000 kg. al año, y de cada uno se saca tipos diferentes de sal. La Flor de sal, es la que está flotando primero en el agua, y es la más fina, blanca y cara. La Rosada que tiene minerales importantes y se utiliza en crudo, para ensaladas. La Medicinal: para baños medicinales en agua caliente; tiene restos de la arcilla, por eso no se puede utilizar para cocinar, también sirve para dar color a los tejidos, momificar, y dar a los animales.
Estas sales las exportan sobre todo a Asia.

Es una verdadera experiencia visual el ver los pozos de cerca y de lejos.

Seguimos la excursión hacia Moray, acompañados de los nevados y los Andes.
En el camino, vimos en los bordes de las carreteras, altos palos en los que colgaban plásticos de diferentes colores: eran anuncios de que en esa casa, o improvisado bar, había chicha morada, con más grados de fermentación según la cantidad de plásticos de colores diferentes que tenía el palo.
Nos dijeron que de por aquí son la mayor parte de los porteadores que trabajan en el Camino Inca.

Moray Está a unos 7-8 km. de Maras. No vimos ningún pueblo, solo la zona arqueológica que es impresionante; en una zona desierta, con poca vegetación y también rodeada de montañas y, creo, que de los nevados Augansate y Salcantay.

Hay varios grupos de andenes en forma de anillos concéntricos. Cada círculo comprende una terraza que se superpone a otra, formando círculos que van ampliándose. Se puede acceder de uno a otro escalando piedras salientes (sarunas), enclavadas en la pared.

Moray, puede venir de la palabra Moraya: patata deshidratada (las vimos en el mercado de Cuzco, son completamente blancas, como cubiertas de ceniza), que preparan por esta zona.
Se piensan que los incas construyen estos andenes para aclimatar productos tropicales y, sobre todo, la hoja de coca que utilizaban para ceremonias. Consiguen 20-25 microclimas en las terrazas, y 25 eran las ciudades incas, con lo que podrían utilizarlas para aclimatar en ellas productos para cada poblado del imperio. En cada andén la tierra es de sitios diferentes y se han encontrado en ella raíces de plantas tropicales. Las temperaturas desde el centro a la parte más alta pueden variar 20º. Los andenes se han utilizado hasta hace 15-20 años.

El conjunto tiene forma de útero. El primer domingo de Agosto se celebra aquí la fiesta dedicada a la Pachamama, la madre tierra, realizada por mujeres con una chamana. Se piensa que ya estuviera dedicado a la Pachamama desde su creación

Visto desde arriba impresiona, por lo diferente, y por el dibujo tan exacto que representa.

A pesar de que el guía nos dijo que pocos podían conseguir llegar abajo del todo, al centro, en el tiempo que teníamos libre que eran unos 40′, decidimos intentarlo.
¡Y vaya si lo conseguimos!.En algunos momentos con bastante esfuerzo, ya que para bajar de un andén a otro vas apoyandote en unas piedras salientes, con bastante altura entre ellas. Cuándo llegamos al centro había un grupo pequeño realizando una ofrenda a la Pachamama. Y en otro de los ellos, vimos a un grupo de mujeres realizando una danza ceremonial.

Verdaderamente aquí sí encontré esa energía que se dice hay en sitios especiales. Moray me llegó dentro, y cuándo llegué al centro del todo, tocando la tierra, sentí que formaba parte de ella. Y aún hoy viendo las fotos, me parece especial.

Y, con mucho trabajo (estábamos a 3.500 msnm.), y echando mano de mis hojas de coca, subimos rápido, que se iba acabando el tiempo libre que teníamos.
Arriba encontramos un grupo de “Apachetas”, los montones de piedras que los viajeros dejan para conseguir volver a un sitio y, como no, dejé nuestros montones, que nunca se sabe.

Volvimos a Cuzco al mediodía y como era la festividad del Corpus Christi, estaba todo el mundo en la calle, y la Plaza de Armas y las calles cercanas con una gran procesión de santos y vírgenes seguidos por sus capellanes, fieles, orquestas y danzarines.

Al llegar los españoles, esta fiesta existía y eran las momias de los incas las que se sacaban en procesión en el Inty Raymi o Fiesta del Sol, en el Solsticio de Invierno. La gente venía de las ciudades cercanas con sus productos y comidas típicas. La iglesia cristianizó esta fiesta cambiando las momias por las vírgenes o santos de cada una de las ciudades que, ahora, van llegando desde el día de antes a Cuzco, duermen en la Catedral, y son sacadas en procesión durante la mayor parte del día, en un sincretismo religioso que aún hoy se conserva. Durante ocho días permanecen en la catedral y de nuevo, en otra procesión, la de la “Octava”, las volverán a llevar a sus iglesias.

Son muy curiosas las figuras y decoraciones de los pasos. En general en las iglesias que habíamos visto las figuras eran pequeñas de tamaño, con rostros y ropajes muy infantiles.
Las de Cuzco eran parecidas, mejor vestidas, pero muy curiosas en sus detalles. Los palios sobre ellas pequeños y redondeados, casi como paraguas; y detrás de las vírgenes un ángel pequeño, vestido con encajes, y sujeto por una varilla flexible que hacía que se moviera mucho. En alguna la representación del demonio estaba vestido como un señor colonial con su espada.

Nos unimos a la gente para ver la procesión y, al rato, con paciencia y poco a poco, pudimos atravesar la Plaza de Armas, para llegar a nuestro hotel a dejar las mochilas para ir a comer.
Teníamos pensado comer en una Chicharronería. El día del city-tour, al pasar por Loreto y Pampa del Castillo, calles cercanas a la catedral, el guía nos dijo que en ellas había bastantes pequeños restaurantes típicos en los que se comía “chicharrones”, un plato que merecía la pena que probásemos.
Aunque con dificultad, por la mucha gente, llegamos a la calle y entramos en un pequeño restaurante que anunciaba los chicharrones. Era bastante modesto. Pedimos, aconsejados por la camarera, caldo de gallina y chicharrones. Cuándo nos los sirvió, nos quedamos sorprendidos: el caldo era un cuenco enorme con 1/4 de gallina, patatas y maíz gigante, con hierbabuena (menos mal que pedimos solo uno); y los chicharrones, trozos bastante grandes de carne de cerdo con ensalada con cebolla morada y hierbabuena, patatas y maíz blanco o choclo.

En la misma puerta del restaurante en una pequeña vitrina freían el chicharrón: un trozo de cerdo de la parte de las costillas, con piel y toda su grasa, que cuecen en agua y, cuándo ésta se evapora por completo, termina friéndose en su propia grasa hasta que está totalmente churruscado y crujiente. Delicioso sí, para mi, no fuera por el mucho tocino que aún queda en la tajada cuándo la muerdes.

Por la tarde, volvimos a pasear entre la gente que ya iba retirándose después de meter los santos en la catedral. Cuzco y sus balconadas coloniales de madera seguía pareciéndome una ciudad preciosa, y me daba pena no tener más tiempo para conocerla mejor. Los barrederos se esforzaban en ir limpiando lo mucho que había por los suelos.

La Plaza de S. Francisco estaba llena de puestos de comida típica, en donde se sirve el tradicional “Chiri Uchu” o “Ají Frio”, y hacía allí nos fuimos.

Pasamos por el Chicha el restaurante de Gastón Acurio, en el que ya estuvimos en Arequipa. Está en una antigua casa colonial preciosa.

El ChiriUchu es una especialidad inca prehispana que se realizaba para la fiesta del Inti Raymi, que consiste en: cuy asado, pollo, chorizo, queso, torrejas de harina de maíz, maíz tostado, qocha-yuyo o algas, huevas de pescado y rocoto.

La plaza era algo similar a la Feria de Sevilla (salvando las distancias), casetas en las que hay muchas mesas y sillas, y una zona de cocina (a veces muy pequeña), en la que tienen las fuentes con todos los productos, y muchas ya servidas y preparadas con todo junto. Otras veces una simple sombrilla de playa con una mesa en la que a un lado estaba la comida y al otro la gente en un par de banquetas comiendo.

El cuy asado entero, algo así como nuestros cochinillos, me dio un poco de pena y de asco, y no me atreví a probar el plato, a pesar de que nos aminaban a ello en cada puesto por el que pasamos.

Desde allí hasta el mercado, la calle estaba llena de puestos de fruta, comida, baratijas… y llena de gente paseando y comiendo.
Nos parecía estar en cualquier feria de una de nuestras ciudades.
Compramos algunos regalos, y nos fuimos para el hotel que al día siguiente (como siempre) había que madrugar.

Había sido un día intenso, como todos desde que llegamos a Perú, y por lo que habíamos visto, Junio es un mes estupendo para visitar Cuzco y todas sus festividades, ya que aún les quedaba el 24 de Junio fecha en que celebran el Inti Raymi.
Al día siguiente salíamos para Puerto Maldonado, muy distinto de todo lo visitado hasta entonces.

Anuncios

Autor: viaja2/viaja2Photography

Me llamo Mariángeles, me gusta viajar, salir con nuestros amigos a recorrer la ciudad y cenar en algún sitio que aún no conozcamos, y cocinar nuevas recetas en las cenas que preparamos para ellos en nuestra casa. También la fotografía, pero soy un fotógrafo que aún no lo es por estar todavía aprendiendo. De todo ello trata este blog. Muchas gracias por visitarlo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s