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“Sábado de jazz y bocata de calamares”

Sábado 16-8-2014

Ya estábamos echando en falta una visita al “Café Central” para disfrutar de un rato de Jazz.

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Sábados por Madrid

Sábado  12-4-2013.

Café Central y Bocadillo de calamares.

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Los planes de este sábado eran concierto en el Café Central y picoteo por ahí. Cada viernes miro en La guía del Ocio http://www.guiadelocio.com, entre otras cosas, qué planes de concierto hay en el Central, Café Jazz Populart, Clamores, Bogui Jazz… y desde el jueves, actuaban en el Central Cosmosoul.

Leyendo la historia del grupo y su estilo, parecía interesante ir a escucharles.

Cosmosoul

Aqui se mezclan tres continentes y cinco países distintos: una cantante portuguesa de origen guineano, un bajista madrileño, un guitarrista argentino, un nigeriano a la percusión y un teclista napolitano. Una verdadera referencia para el llamado estilo Nu Soul (neo soul), o R&B para los clásicos. En su segundo album, Terra, Cosmosoul evoluciona en su estilo con mucho ritmo y sonido orgánico.Café Central. Plaza del Ángel, 10. Del 7 al 13 de abril. Hoy 12 euros; resto semana, 13 euros. www.elpais.com

En el Central se puede reservar asiento por teléfono, de la mitad de la sala. La otra mitad se deja para la gente que va llegando  o hace cola en la puerta. La mayor parte de los sitios tienen visión bastante mala del pequeño escenario, ya que la sala tiene varias columnas. Con ello, realmente, son muy pocos los sitios desde los que puedes tener una vista completa de quienes están actuando. Como es una cafetería abierta el día entero, aún llegando temprano, las mesas están ocupadas aunque no se vayan a quedar al concierto.

Cuándo llamé para reservar solo quedaban dos sitios libres, de espaldas al escenario. Llegamos pronto, y de lo que ya quedaba libre en toda la sala, decidimos esperar a que se quedase vacía una mesa de una especie de reservado del fondo, desde la que podíamos ver solo parte de los que actuaban.

En el reservado hay tres mesas con sillas, y una rinconera de asiento. Es sorprendente la cantidad de gente que nos metimos allí, aunque teníamos solo vistas parciales de la actuación e incluso algunos no veían nada de ella.

Esta era la vista desde mi asiento:

Cosmosoul, estuvo muy bien. La cantante tiene una voz prodigiosa, y los músicos no se quedan atrás. Me gustó mucho una balada de casi el final, y una canción con la que tarareamos todos el estribillo que nos indicó la cantante. Anunciaron y, al final vendieron, copias de su nuevo CD Tierra, que habían podido grabar con crowdfounding. Creo que no consiguieron crear ambiente “in crescendo” de manera que, al final, el público se entregue de lleno y les pida otra canción aún cuándo se despidan y den por finalizada la actuación. Pasaron unos minutos tras su retirada hasta que tímidamente alguien les pidió otra, otra, cuándo casi todos ya nos estábamos levantando para irnos.  Seguramente son cosas de la inexperiencia, que se arreglaran con el tiempo.

Al salir Madrid estaba muy animado con las calles llenas de gente.

Al pasar por la Plaza de Jacinto Benavente, dos grandes carteles de publicidad de una actriz o modelo en Vogue, le daban un aire de  lo mas neoyorquino.

  SAM_5155 Paseamos hasta la Plaza Mayor, con idea de buscar nuestra mejor tapa cuándo ya se ha hecho un poco tarde para cenar: un bocadillo de calamares de La Campana, calle de Botoneras, 6, junto a la Plaza Mayor, que es en dónde más nos gustan. El servicio es rapidísimo, y los calamares están insuperables.

De postre, una torrija de la pastelería El Pozo, calle Pozo, 8, como perfecto punto final.


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Salidas por Madrid

Sábado 25 de enero de 2014.

Salimos ClaFe, AmJe y nosotros, por el centro de Madrid…

Los Reyes Magos, que habían sido muy rumbosos,  nos trajeron entradas para ver la obra  Monthy Pithon, de L’Om Imprebis e Yllana, en el Teatro Caser Calderón (c/ Atocha, 18), y fuimos éste sábado. Inexplicablemente, no dejaban que la gente entrase y fuera ocupando sus asientos  antes de la hora aunque eran numerados, y en la calle había tal follón que no podía pasar  nadie por la acera, de hecho alguien preguntó si era una manifestación aquello. Se hicieron dos colas, con algún problema en ellas, y la obra no empezó hasta media hora después de lo anunciado. No sé si será siempre así, pero me pareció bastante mala organización.

El teatro no lo conocía, debe de estar restaurado ya que todo el patio de butacas está vacío y con mesas y sillas tipo bar de copas. No sé si así caben menos espectadores, pero como la gente pide copas a los camareros, supongo que sacan bastante con ese cambio.

La obra no tiene un guión completo, sino que está formada por scketches, sin relación uno con otro. En conjunto está bien, aunque la mayoría de ellos son  un poco inocentes, como de fiesta de fin de curso de colegio.

Al salir, para cenar pensamos en ir de tapas. 

Caminamos hasta Casa Revuelta, c/Latoneros, para tomar su impresionante bacalao rebozado, que estaba como siempre, delicioso, jugoso, abriéndose en lascas cada vez que se muerde y, también como siempre, con el pequeño bar lleno de gente, y apenas sitio para, con la tajada de bacalao en la mano, poder comértela.

Desde allí a la Plaza Mayor y bocadillo de calamares en La Campana, de C/Botoneras, 6. De los que hemos probado en esta zona de Madrid, aquí es en dónde más nos gustan. Están tiernos y bien fritos, en un pan crujiente. Muy buenos.

Paseíto hasta la Plaza de Ópera, en una noche bastante fría, y allí, tomamos unos cafés, en: Café de Oriente: frente al edificio de la Ópera. Está en un edificio antiguo, con dos pisos,  un interior pequeño y un ambiente agradable. Pedimos café Bombóm y Capuchinos, que estaban muy buenos, aunque un poco caros, 2,20 por café.

En su puerta nos despedimos, ya que algunos habíamos ido en el metro que cogimos allí mismo.

Una estupenda salida por Madrid, sobre todo, como siempre, por la compañía de los mejores amigos, que es lo más importante.


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Café Central y bocadillo de calamares

Hace tiempo que nos apetecía conocer la sala “Café Central”, una de las mejores (según las últimas opiniones de una revista americana) para escuchar jazz. Vimos en el periódico que actuaba “Chuchito Valdés”, hijo de Chucho y nieto de Bebo Valdés y pensamos que, aunque fuese solo por la cercanía de esos dos grandes músicos, tenía que ser estupendo  Sus dos nominaciones a los Gammy latinos nos convencieron aún más.

Quedamos en la puerta de la sala, en la Plaza del Angel, a las 7,45 a pesar de que la actuación era a las 9 de la noche. Habíamos llamado para reservar el viernes y ya no quedaba nada para el sábado, aunque la mitad de la sala la reservan para que el primero que llegue coja sitio hasta que se llena del todo, que es muy rápido, ya que la sala es muy pequeña. A las 8 estábamos dentro y ya apenas quedaba sitio. En la puerta no dejaban entrar a nadie más.El acomodador fue cobrando y viendo posibilidades para sentarnos a los pocos que quedábamos de pié. A las 8,30, nos colocó en unas sillas en lo que quedaba libre, que era una zona con visión parcial  y con un asiento bastante incómodo, en un sofá, de espaldas al escenario. El sitio no pintaba muy bien, pero después del rato que habíamos estado para conseguirlo y, viendo la cola de gente que en la calle iba a quedarse sin entrar, nos pareció aceptable. La entrada nos costó 18 euros cada uno, aparte la consumición (3 cervezas y una tónica 15 euros). Por cierto, las sillas son terriblemente incómodas.

A las 9 comenzó el concierto y, a pesar de no verlo bien, nos encantó desde la primera canción. La acústica es fantástica y tanto Chuchito con el piano, como su grupo el Afro-Cuban Latin-Jazz Ensemble (bajo, batería y percusión), estuvieron fenomenales. Hubo momentos verdaderamente insuperables.

A las 11,30 salíamos de la sala encantados de haber conseguido presenciar la actuación. Estaremos pendientes de los próximos conciertos para intentar reservar con más antelación.

Era un poco tarde para cenar, pero nos fuimos a “La Campana”, en la calle Botoneras,6,  junto a la Plaza Mayor, a comernos uno de sus bocadillos de calamares, que son de los mejores que hemos probado.

Habéis oído a Chuchito cantar en directo? qué os ha parecido?

Conocéis la sala Café Central?, os ha gustado? Y su forma de gestionar los asientos para las actuaciones, qué os parece?